El tiempo en el simulador: lo cerca que está de la realidad
El clima es uno de los elementos más importantes de un simulador de vuelo. Esto es lo que afecta el despegue, el aterrizaje, el consumo de combustible, el funcionamiento del piloto automático y la sensación general de vuelo. Sin un clima animado y creíble, incluso el avión más detallado pierde rápidamente su sentido de realismo.
Los simuladores modernos, como Microsoft Flight Simulator y X-Plane, utilizan datos meteorológicos reales. Se basa en modelos meteorológicos globales, informes METAR de aeropuertos y previsiones. Gracias a esto, el usuario ve la presión actual, la dirección y la fuerza del viento, la nubosidad y las precipitaciones, lo más cerca posible de la situación actual en el mundo real.
Es importante comprender que el simulador no copia el clima uno a uno. METAR proporciona un punto de datos sólo para un aeropuerto específico y el clima entre ellos se interpola. Esto significa que a lo largo de la ruta, la actividad real del frente o de la tormenta puede parecer más suave o menos agresiva que en la vida real. Esto es especialmente notable durante los cambios climáticos repentinos.
La nubosidad merece una atención especial. En los sims modernos es voluminoso y dinámico, pero aún está limitado por las capacidades informáticas. Las capas de nubes reales pueden tener estructuras complejas y microturbulencias, que el simulador simplifica para un rendimiento constante. Visualmente todo parece plausible, pero el comportamiento del aire dentro de las nubes suele ser más suave que en la realidad.
La turbulencia es otro tema controvertido. En la aviación real, puede ser local, abrupto e impredecible. En el Sim, la turbulencia se siente más a menudo como un efecto uniforme, dependiendo de la altitud, el viento y la capa climática. Esto es suficiente para el usuario medio, pero los pilotos y cocineros experimentados notan que aún se pierden pequeños matices.
Sin embargo, el tiempo en los simuladores de vuelo hoy cumple su tarea principal. Afecta la planificación del vuelo, la selección de pistas, la necesidad de antihielo y el estilo de pilotaje. El simulador ya te enseña a pensar como un piloto y no sólo a seguir una ruta.
Como resultado, el clima en el simulador es cercano a la realidad conceptual y visualmente, pero aún así está simplificado en detalle. Esta es una compensación entre precisión y rendimiento. Para entrenamiento, pasatiempos y vuelos virtuales serios, su realismo es más que suficiente, incluso si aún no existe una coincidencia absoluta con el cielo real.